Vinos biodinámicos en VINEXPO 2003

Vinos

Como informa la agencia Efe, un total de 75 bodegueros de 12 países, algunos de ellos tan prestigiosos como el danés Peter Sisseck (Hacienda Monasterio y Pingus), presentaron el 24 de junio en la capital girondina, en coincidencia con la feria Vinexpo, un proyecto titulado 'El Renacimiento de las Denominaciones de Origen'. Los promotores consideran que las denominaciones de origen necesitan un nuevo impulso y una diferenciación de sus prácticas en el mercado "para recuperar el terreno perdido durante estos últimos años". Y la biodinámica es su religión.

Nicolas Joly, propietario de una mítica bodega en el Valle del Loira e impulsor de la biodinámica desde 1980, pronunció una conferencia sobre "La aplicación urgente de la biodinámica para las denominaciones de origen controladas". Joly señaló que la biodinámica consiste en la aplicación de una serie de técnicas restrictivas para la mejora de la calidad y el respeto al medio ambiente que, en función de una escala que va de una a tres estrellas, pueden aplicar las bodegas que se adhieran a este selecto grupo.

Recalcó que la originalidad de cada vino está siempre ligado a su "terroir" (terruño) y microclima, que vienen determinados por el calor, la luminosidad, la higrometría y la geología, "y, para que las plantas puedan captar estas variantes, deben estar exentas de productos químicos de síntesis". Señaló que la aplicación de una agricultura "sana y biodinámica" la tecnología en bodega es poco necesaria, "ya que el vino guarda su gusto original y su capacidad de envejecimiento con una transparencia total para el consumidor".

El primer paso especifica qué cuidados debe adoptar el propietario en el suelo durante al menos tres años como son exclusión de herbicidas, aporte de compuestos orgánicos sin aportes químicos, productos naturales para controlar las plagas, utilización de levaduras propias del viñedo y sin organismos modificados genéticamente.

El segundo paso consiste en la prolongación natural de esta filosofía con vendimias manuales, fermentaciones sin enzimas ni levaduras ni bacterias exógenas ni aditivos aromáticos ni congelación del racimo ni concentración del mosto, así como la selección 'masal' de las futuras plantas sin utilización de clones.

El tercer paso consiste en evitar la modificación natural del mosto que vendrá determinado según la añada, sin clarificaciones ni filtraciones estériles.

[Nota de la Redacción: La agencia Efe da a entender que Joly no se extendió sobre los contenidos más esotéricos de la biodinámica de Steiner, como el cuierno de vaca en polvo...].

Los impulsores españoles de estas prácticas (algunos sólo hacen viticultura biológica, no biodinámica, aunque están comprometidos con ir hacia ella), además de Sisseck, son Josep Maria Albet i Noya, en el Penedés; Alvaro Palacios, en Priorat; Telmo Rodríguez, en La Rioja y Ribera de Duero; Ricardo Pérez, en El Bierzo y Diego Soto (Mas Estela), en Ampurdán-Costa Brava. En Francia, hay vinicultores acogidos de Alsacia, Burdeos, Borgoña, Jura, Champagne, Languedoc-Rosellón, Loira, Provenza, Ródano, Saboya y Sudoeste. A este movimiento se han adherido además bodegueros de Sudáfrica, Alemania, Australia, Austria, Chile, Estados Unidos, Italia, Nueva Zelanda, Eslovenia y Suiza.

Fuente: http://elmundovino.elmundo.es/ Junio 2003.