->
La maternidad y paternidad responsable podría ser lo más indicado para un un mundo que se llena de seres humanos que producen cada vez más pañales desechables y más de algún dolor de cabeza al planeta y a su madre naturaleza.
En promedio un niño usa unos 6.000 pañales hasta que aprende a controlar sus esfínteres, ello se traduce en una monstruosa cantidad de basura plástica con una descarga no menor de caquita de nuestros regalones... que termina normalmente almacenada en rellenos sanitarios o también conocidos como vertederos de basura.
Hacerle menos daño al medio ambiente es hacerle menos daños a nosotros mismos, o mejor aún, es hacernos bien, sentirnos bien, saludables, contentos, orgullosos y hasta cool.
La alternativa va por el lado de los pañales de género, pero no de cualquiera, sino de género orgánico. Sí, porque queremos lo mejor para nuestros bebés y no queremos que tóxicos pesticidas usados en los cultivos del algodón e impregnados en la ropa entren en contacto con la piel de nuestros bebés. Lo beneficios en realidad son más que eso tal como lo indica BBOrgánico, que tiene a la venta pañales de género orgánico, en Chile.
Otra iniciativa en materia de ropa orgánica para bebés es la de Ser Orgánico quienes además acertadamente enfatizan en el comercio justo y una calidad a la vista.
También con certificación orgánica ha aparecido recientemente la Tienda Orgánica (también apareció un reportaje en LUN, pág.8.) que trae pañales orgánicos certificados junto con ropa para bebés y trajes de baño. Una extra referencia a la Tienda Orgánica en Blog Ecobaby.
Notables esfuerzos que esperamos prosperen con éxito.
Mamis, papis... ya saben.