Producción orgánica, una oportunidad para crecer

Mercado

El sector de la agricultura orgánica se encuentra en pleno desarrollo, llevándose a cabo en más de 120 países del mundo. La cantidad de tierra y granjas dedicadas a la agricultura orgánica crece día a día, según un reporte elaborado por la Red de Inversiones y Exportaciones (Rediex).

El análisis se basa en un estudio hecho por la Fundación Ecológica y de la Agricultura (SOEL) y el Instituto de Agricultura Orgánica (FiBL), según los cuales cerca 31 millones de hectáreas están administradas orgánicamente por 633.891 granjas en el mundo entero.

Agrega que de los 31 millones de hectáreas, 11,8 Ha. se encuentran en Oceanía, 6,9 Ha. en Europa, 5,8 Ha. en América Latina, 2,9 Ha. en Asia, 2,2 Ha. en Norteamérica y 0,9 Ha. en Africa. El sector orgánico en América Latina ha crecido extraordinariamente en los últimos años; sin embargo, la superficie dedicada a la producción orgánica varía de un país a otro.

El país con mayor proporción de tierra dirigida al cultivo natural y orgánico es Argentina, con 3,1 millones de hectáreas, seguida por Uruguay con 0,8 millón de hectáreas y México con 0,3 millón de hectáreas.
Actualmente, Paraguay cuenta con 59.500 hectáreas dedicadas a la agricultura orgánica.

En Paraguay, en la industria de frutas y hortalizas son pocas las producciones orgánicas certificadas hasta la fecha. Varios productores ensayan producir productos orgánicos, como por ejemplo, mangos, limones, pepino, tomate o lechuga.

Los principales obstáculos son los costos de certificación que no pueden ser cubiertos por los pequeños productores y la falta de conocimientos en el ámbito de la agricultura orgánica. Es por ello que los productos orgánicos de hecho (pero no certificados) son vendidos en el mercado interno, existiendo varias cadenas de supermercados que venden estos productos.

Las posibilidades y las exigencias de la exportación a otros países, sobre todo a Argentina y Brasil, están siendo analizadas actualmente. En el mercado paraguayo, los supermercados locales comercializan dichos productos a precios superiores a los de los productos tradicionales.

Así, la granja Huerta Sana SA vende pepino declarado orgánico a G. 4.000 por kilo en contraposición a G. 2.000 para el pepino convencional. En el caso del tomate, la diferencia se eleva a G. 3.000 por kilo y de la lechuga G. 1.000 para la lechuga americana y G. 500 para la lechuga común por planta.

Para solucionar el problema de la faltante certificación internacional, se está discutiendo una certificación alternativa a nivel nacional, preparada especialmente para los productores pequeños.

Otra condición de acceso a mercados extranjeros es la alta calidad de los productos, lo cual constituye uno de los esenciales objetivos de la Mesa Sectorial Frutas y Hortalizas.

De la misma forma se presenta la necesidad de la integración vertical del ramo, atendiendo a que los productores deberán unirse para poder competir a nivel internacional.
Hasta ahora no hay grandes asociaciones o empresas, en las cuales se podrían unir los pequeños productores, según los detalles..

Fuente: http://www.abc.com.py/ Marzo 24, 2008.